lunes, 02 de enero de 2006
Días duros
Hola de nuevo a todos, antes de nada felicitaros el año que acaba de comenzar y que espero que os traiga a todos muchos éxitos, triunfos, alegrías, emociones, felicidad, salud, amor y dinero
Hace unos días que no escribo, pero es que desde que llegué a Madrid allá por el día 22 de Diciembre no he parado!. Ese mismo día me quedé en casita, para que mis padres me vieran un poquito y tal, pero ya el viernes tocó salir a ver que tal había sobrevivido esta ciudad sin mi... fue una noche dura (nunca te hagas amigo de un camarero de un garito de garrafón...te terminará invitando a copas de ese mismo garrafón...)
El sábado 24 tocó Nochebuena, tradicionalmente familiar, y el domingo de Navidad tocó una de cine con más amigos a los que ver (Recomiendo ir a ver "los dos lados de la cama", te ríes un rato y tanto Lucía Jimenez como Verónica Sánchez están para comérselas).
El lunes y el martes pasaron sin pena ni gloria, disfrutando de un poco de tranquilidad, pero ya el miércoles comenzó la maratón... por la noche, una de concierto de cantautor que terminó de farra con el artista hasta las seis de la mañana.
El jueves cena con todos los amigos, en un gallego que está por "Antón Martín" en el que la barra libre de ribeiro hizo de las suyas...hasta tal punto que terminamos cantando canciones de misa a lo "Viva Juan Bosco", que como todos habíamos salido de los salesianos, pues nos las sabíamos (con una cogorza de ribeiro gana mucho). Al día siguiente tocó reconstruir entre todos la noche anterior...
El viernes tocaba prestar atención a los Erasmus. Conocimos a una nueva adquisición para el segundo semestre, una chica de físicas que sin duda agradecería la compañía, ya que tuvo la oportunidad de aprender todas aquellas cosas sin las cuales los primeros días estás más perdido que un burro en un garaje a tu a llegada a tierras Suomi.
El sabado Nochevieja....que voy a decir de la nochevieja... fuimos a la sala Jaccara, donde por 50 eurillos de nada disfrutamos de una sala no llena del todo (se agradece muchísimo), donde continuamente ponían canciones mitiquisimas (quizá por eso se llamaba remember party) para por la mañana acabar tomando la última en casa de un tio que a saber quien le conocía o de donde había salido.
Después de esto, el día 1 se convirtió en un claro rellano de rehabilitación y desintoxicación del que hoy, a día 2, creo todavía no haber salido.
Ahora, por mucho que me cueste, me tengo que poner a empollar a lo animal, pues el día 10 tengo un examen en la universidad de aquí (osea, de los de verdad), con la obigación psicologica de aprobarlo (por el coñazo que le he dado al profesor para que me lo hiciera ahora y porque quiero acabar la carrera algún día (ya cercano)).
Too much, too fast
Hace unos días que no escribo, pero es que desde que llegué a Madrid allá por el día 22 de Diciembre no he parado!. Ese mismo día me quedé en casita, para que mis padres me vieran un poquito y tal, pero ya el viernes tocó salir a ver que tal había sobrevivido esta ciudad sin mi... fue una noche dura (nunca te hagas amigo de un camarero de un garito de garrafón...te terminará invitando a copas de ese mismo garrafón...)
El sábado 24 tocó Nochebuena, tradicionalmente familiar, y el domingo de Navidad tocó una de cine con más amigos a los que ver (Recomiendo ir a ver "los dos lados de la cama", te ríes un rato y tanto Lucía Jimenez como Verónica Sánchez están para comérselas).
El lunes y el martes pasaron sin pena ni gloria, disfrutando de un poco de tranquilidad, pero ya el miércoles comenzó la maratón... por la noche, una de concierto de cantautor que terminó de farra con el artista hasta las seis de la mañana.
El jueves cena con todos los amigos, en un gallego que está por "Antón Martín" en el que la barra libre de ribeiro hizo de las suyas...hasta tal punto que terminamos cantando canciones de misa a lo "Viva Juan Bosco", que como todos habíamos salido de los salesianos, pues nos las sabíamos (con una cogorza de ribeiro gana mucho). Al día siguiente tocó reconstruir entre todos la noche anterior...
El viernes tocaba prestar atención a los Erasmus. Conocimos a una nueva adquisición para el segundo semestre, una chica de físicas que sin duda agradecería la compañía, ya que tuvo la oportunidad de aprender todas aquellas cosas sin las cuales los primeros días estás más perdido que un burro en un garaje a tu a llegada a tierras Suomi.
El sabado Nochevieja....que voy a decir de la nochevieja... fuimos a la sala Jaccara, donde por 50 eurillos de nada disfrutamos de una sala no llena del todo (se agradece muchísimo), donde continuamente ponían canciones mitiquisimas (quizá por eso se llamaba remember party) para por la mañana acabar tomando la última en casa de un tio que a saber quien le conocía o de donde había salido.
Después de esto, el día 1 se convirtió en un claro rellano de rehabilitación y desintoxicación del que hoy, a día 2, creo todavía no haber salido.
Ahora, por mucho que me cueste, me tengo que poner a empollar a lo animal, pues el día 10 tengo un examen en la universidad de aquí (osea, de los de verdad), con la obigación psicologica de aprobarlo (por el coñazo que le he dado al profesor para que me lo hiciera ahora y porque quiero acabar la carrera algún día (ya cercano)).
Too much, too fast


