lunes, 23 de enero de 2006
Visita a Estocolmo (Parte II)
A eso de las diez de la mañana anunciaban en finés y en sueco por los altavoces el barco que ya habíamos arribado a Estocolmo (Tukolma en finés). Gracias a dios que llevabamos traductora en el grupo...
Al salir del barco cogimos un autobus, que lo único de especial que tenía es que era nuestra primera experiencia en coronas suecas
(con la correspondiente tertulia acerca de los países de la zona euro).
Como ibamos con una sueco-parlante (que conocia Estocolmo) y con otros dos chicos que ya habían estado una vez allí pues la visita estuvo "más o menos guiada" (nos perdimos para ir a comer a un buffete y terminamos comiendo en un tailandés en el que los platos se clasificaban entre muy picante y horriblemente picante).
La ciudad preciosa, es bastante más grande que Helsinki y tiene muchas más cosas que ver. Vimos el barrio antiguo, intentamos entrar en un par de iglesias que estaban cerradas...vimos un saliente que tiene el puerto con una estatua en la que uno de los que iba con nosotros nos contó una historia acerca de la estatua, que terminamos creyendonos todos (por lo visto la estatua representaba la cola de una ballena porque antiguamente las ballenas iban a morir a esa parte de la costa...jejeje), vimos el edificio en el que se entregan los premios Nobel...
Hasta entramos en un museo gratuito en el que había una exposición de monedas y billetes (tema que por cierto me interesa bastante y sobre el cual tengo una pequeña pero exclusiva colección en casa
). A recalcar...los billetes de 1 dolar antiguos, que nunca había visto o monedas de la corona de Castilla y Aragon (cuando no sabían lo que era el estatut) o las monedas de 25 pesetas con el agujero en medio y los motivos de la Expo'92....curioso encontrar esto en Estocolmo eh?
También hicimos un poco el tonto en una pista de patinaje sobre hielo a pie-sobre-bota, los que me conozcais un poco sabéis de mi escasa estabilidad verdad?
A última hora tocó una larga caminata hasta el barco (el bus era un poco caro), que hubiera estado bien si no fuera porque nos cayó la mayor nevada de mi vida...llegué a la terminal como si hubiera estado hibernando en un muñeco de nieve...
PD: Por fin me compré un cojín detrás del que he ido bastante tiempo...es una señal de tráfico triangular, borde rojo, interior amarillo, con un reno en el centro, es tan chulo!
Al salir del barco cogimos un autobus, que lo único de especial que tenía es que era nuestra primera experiencia en coronas suecas
(con la correspondiente tertulia acerca de los países de la zona euro).
Como ibamos con una sueco-parlante (que conocia Estocolmo) y con otros dos chicos que ya habían estado una vez allí pues la visita estuvo "más o menos guiada" (nos perdimos para ir a comer a un buffete y terminamos comiendo en un tailandés en el que los platos se clasificaban entre muy picante y horriblemente picante).
La ciudad preciosa, es bastante más grande que Helsinki y tiene muchas más cosas que ver. Vimos el barrio antiguo, intentamos entrar en un par de iglesias que estaban cerradas...vimos un saliente que tiene el puerto con una estatua en la que uno de los que iba con nosotros nos contó una historia acerca de la estatua, que terminamos creyendonos todos (por lo visto la estatua representaba la cola de una ballena porque antiguamente las ballenas iban a morir a esa parte de la costa...jejeje), vimos el edificio en el que se entregan los premios Nobel...
Hasta entramos en un museo gratuito en el que había una exposición de monedas y billetes (tema que por cierto me interesa bastante y sobre el cual tengo una pequeña pero exclusiva colección en casa
). A recalcar...los billetes de 1 dolar antiguos, que nunca había visto o monedas de la corona de Castilla y Aragon (cuando no sabían lo que era el estatut) o las monedas de 25 pesetas con el agujero en medio y los motivos de la Expo'92....curioso encontrar esto en Estocolmo eh?
También hicimos un poco el tonto en una pista de patinaje sobre hielo a pie-sobre-bota, los que me conozcais un poco sabéis de mi escasa estabilidad verdad?
A última hora tocó una larga caminata hasta el barco (el bus era un poco caro), que hubiera estado bien si no fuera porque nos cayó la mayor nevada de mi vida...llegué a la terminal como si hubiera estado hibernando en un muñeco de nieve...
PD: Por fin me compré un cojín detrás del que he ido bastante tiempo...es una señal de tráfico triangular, borde rojo, interior amarillo, con un reno en el centro, es tan chulo!



