lunes, 06 de febrero de 2006
Trineoooo!!!!
Amigos y amigas de la velocidad y las emociones fuertes,
Esta tarde ha sido una de las más divertidas desde que he estado aquí... en principio me levanté bastante tarde y la idea era comer, cafelito y estudiar toda la tarde, pero todo el mundo tenía un plan mejor, ir a unas colinas no muy lejos de aquí a tirarse en trineo.
Al principio era un plan como otro cualquiera, pero dado que nunca lo había hecho y que iba la gran mayoría de la peña de aquí decidí sustituir una aburrida pero necesaria tarde de estudio por una mucho más amena y entretenida tarde de trineos.
Como todo el mundo se había ido un poco antes nos tocó ir por nuestra cuenta y a ciegas, no sabíamos ni qué autobuses nos llevaban, ni en que paradas debíamos bajarnos, etc... a esto se le unió que el conductor del autobus se equivocó de desvío en la autopista y nos vimos inmersos en una encruicijada por llegar a nuestro destino mientras los fineses improperiaban al bus driver.
Al llegar nos encontramos con una colina no demasiado grande pero con la longitud suficiente como para coger buena velocidad, así que probamos un par de descensos con unas piezas de plástico que vendían a dos euros y que tenían forma de culo para poder hacr el paripé, normalmente terminabas tirado a mitad de colina de espaldas y con el culo mojado.
Cuando vimos que necesitabamos más emoción, cogimos un trineo más decente, pero que seguía siendo para una persona y nos fuimos tres a probar como aguantaba la sobrecarga de pasajeros en la...."gran colina".
Después de subir un buen rato (aqui no esta implantado lo del telesilla), llegamos a la cumbre, y mirando hacia abajo lo primero que se pasaba por la cabeza es..."voy a llamar a mi madre para decirla que la quiero" o..."con tres cubatas seguro que no estaría tan acojonado", recordar el hecho de que eramos tres tios hechos y derechos que se iban a tirar por esa colina en un trineo diseñado para una persona, con razón los fineses que estaban en la cumbre con nosotros nos bautizasen con el sobrenombre de "the spanish loco team".
Siendo avispado me adelanté a pedirme ir atrás del todo, pues si nos caiamos con esa pendiente el primero iba a salir un poco mal parado. Ahi nos encajamos como pudimos y con unos cuantos impulsos nos situamos al comienzo de la pendiente.
Una...dos...(los fineses rezandonos mientras unas cuantas plegarias)...tres....comenzó la bajada...cogiamos más velocidad, y más y más...gritabamos cada vez más y más alto...venía un bache, ibamos realmente rapido, lo cogimos y salimos literalmente...disparados del trineo...
Es dificil expresar con palabras lo que sentí, fue emocionante, vibrante, excitante, divertido, diferente...Nos habíamos caido y ahi nos tenias, tirados en el suelo partiendonos de risa. Tan solo porque durante esos momentos recuperamos "ese niño que llevamos dentro" mereció REALMENTE LA PENA. :]
No tardamos en decidir probar de nuevo, esta vez cambiando el orden de los asientos. Ahora me tocó ser el primero y creo que fue incluso mejor, con la velocidad que se cogía veias todo venir y era sencillamente...IMPRESIONANTE. De nuevo pillamos el bache pero esta vez, tras estar al menos un segundo literalmente VOLANDO, caimos y seguimos nuestro curso, lo que fue si cabe aun mejor para la experiencia.
Espero que se repita porque no exagero si digo que fue de lo más divertido y enriquecedor que he hecho en mucho tiempo.
La felicidad se puede conseguir con cosas tan pequeñas...:]
Esta tarde ha sido una de las más divertidas desde que he estado aquí... en principio me levanté bastante tarde y la idea era comer, cafelito y estudiar toda la tarde, pero todo el mundo tenía un plan mejor, ir a unas colinas no muy lejos de aquí a tirarse en trineo.
Al principio era un plan como otro cualquiera, pero dado que nunca lo había hecho y que iba la gran mayoría de la peña de aquí decidí sustituir una aburrida pero necesaria tarde de estudio por una mucho más amena y entretenida tarde de trineos.
Como todo el mundo se había ido un poco antes nos tocó ir por nuestra cuenta y a ciegas, no sabíamos ni qué autobuses nos llevaban, ni en que paradas debíamos bajarnos, etc... a esto se le unió que el conductor del autobus se equivocó de desvío en la autopista y nos vimos inmersos en una encruicijada por llegar a nuestro destino mientras los fineses improperiaban al bus driver.
Al llegar nos encontramos con una colina no demasiado grande pero con la longitud suficiente como para coger buena velocidad, así que probamos un par de descensos con unas piezas de plástico que vendían a dos euros y que tenían forma de culo para poder hacr el paripé, normalmente terminabas tirado a mitad de colina de espaldas y con el culo mojado.
Cuando vimos que necesitabamos más emoción, cogimos un trineo más decente, pero que seguía siendo para una persona y nos fuimos tres a probar como aguantaba la sobrecarga de pasajeros en la...."gran colina".
Después de subir un buen rato (aqui no esta implantado lo del telesilla), llegamos a la cumbre, y mirando hacia abajo lo primero que se pasaba por la cabeza es..."voy a llamar a mi madre para decirla que la quiero" o..."con tres cubatas seguro que no estaría tan acojonado", recordar el hecho de que eramos tres tios hechos y derechos que se iban a tirar por esa colina en un trineo diseñado para una persona, con razón los fineses que estaban en la cumbre con nosotros nos bautizasen con el sobrenombre de "the spanish loco team".
Siendo avispado me adelanté a pedirme ir atrás del todo, pues si nos caiamos con esa pendiente el primero iba a salir un poco mal parado. Ahi nos encajamos como pudimos y con unos cuantos impulsos nos situamos al comienzo de la pendiente.
Una...dos...(los fineses rezandonos mientras unas cuantas plegarias)...tres....comenzó la bajada...cogiamos más velocidad, y más y más...gritabamos cada vez más y más alto...venía un bache, ibamos realmente rapido, lo cogimos y salimos literalmente...disparados del trineo...
Es dificil expresar con palabras lo que sentí, fue emocionante, vibrante, excitante, divertido, diferente...Nos habíamos caido y ahi nos tenias, tirados en el suelo partiendonos de risa. Tan solo porque durante esos momentos recuperamos "ese niño que llevamos dentro" mereció REALMENTE LA PENA. :]
No tardamos en decidir probar de nuevo, esta vez cambiando el orden de los asientos. Ahora me tocó ser el primero y creo que fue incluso mejor, con la velocidad que se cogía veias todo venir y era sencillamente...IMPRESIONANTE. De nuevo pillamos el bache pero esta vez, tras estar al menos un segundo literalmente VOLANDO, caimos y seguimos nuestro curso, lo que fue si cabe aun mejor para la experiencia.
Espero que se repita porque no exagero si digo que fue de lo más divertido y enriquecedor que he hecho en mucho tiempo.
La felicidad se puede conseguir con cosas tan pequeñas...:]


