miércoles, 22 de marzo de 2006

La armada española strikes back! III

Mision Estocolmo II:

A pesar de haber estado antes ya dos veces en estocolmo, la primera de ellas fue de un solo día y visitando la ciudad con cierta....resakilla y la segunda fue directamente un...salgo del barco a comer más por verguenza que por otra cosa.

El alojamiento lo consiguieron mis amigos desde madrid y la verdad es que estuvo bastante acertado, se trataba de un hostal, en el cual nos dieron, en lugar de una habitacion y luego cocina y baño compartidos, nos dieron una especie de piso, con baños y cocina propios, eramos por asi decirlo los pijos del hostal. Estaba bastante bien situado, cerca de la estacion de trenes y de Gamla Stan (pequeña isla central con gran parte del casco viejo de la ciudad) y no era demasiado caro (21 euros por persona y noche) teniendo en cuenta los precios que se barajaban en la capital sueca.

En los tres dias que estuvimos en Estocolmo montamos en el típico autobus turístico que te iba explicando las cosas a través de unos auriculares (el que hablaba en "español" en realidad era, como diría Chamorro, un chimbombo tiraflechas), fuimos a visitar el museo Vasa, donde se encuentra un barco vikingo el cual desgraciadamente se hundió el día de su botaje y fue recuperado este siglo del fondo del mar, realmente impresionante (aunque patetico que semejante barco fuese diseñado para...hundirse el primer dia), probamos las hamburgueses de casi todos los McDonalds de Estocolmo y disfrutamos de la noche estocolmoniana aunque fuese en un bar con cierto "ambiente" (he de decir que creo que he visto al maricón más maricón de toda mi vida, porque lo de homosexual a este no le iba, era una pluma que ni la de Shakespeare, asi no hombre....asi no).

El barco de vuelta se presentaba más tranquilo, pues era en martes por la noche y ahí se supone que en el barco "no va ni Meison", pero.....VOILA!, integrantes masculinos y sobre todo femeninos estudiantes en Lahti sembrabam de felicidad dicho barco. Una vez más comprobé que para las finesas el concepto de tener novio es algo muuuuuuuucho más relajado que lo que lo es para una española. Una vez más el barco inspiró "el mal" y el salvajismo se apoderó de nosotros a modo de batalla campal con todo lo que nos encontrasemos (salvo las camas).


Notas: La Tupla Pukki de Olvi (cerveza de 8,5 grados) tiene que ser mala para el cerebro. El hielo que se recoge en cubierta para enfriar las bebidas en tu cabina es un instrumento de diversión como otro cualquiera. Las camas no absorben el agua.

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