jueves, 06 de abril de 2006

En Laponia hacer frío pero yo me río (part II)

A las ocho de la mañana llegabamos a Rovaniemi...donde como era de esperar hacía un frío de pelotas y sorpresa sorpresa...no hay bares ni tampoco sitios abiertos hasta las 10 de la mañana, asi que ahi ibamos en busca de "Budget", la compañía de alquiler de coches, con mochila en espalda (en mi caso bolsa-coñazo en mano) y bajo condiciones intempestivas, menos mal que encontramos un R-kioski (especie de tienda-kiosko) abierto y alli que lo invadimos hasta las 9 y media que abria la oficina de alquiler.

Pillamos nuestro Opel Corsa cinco puertas y nos hicimos una especie de planning para el dia.

Como era pronto primero fuimos a la pista de saltos de esquí de Rovaniemi, nunca había estado en una, por lo que la rampa, a pesar de parecer más pequeña que en la tele me impresionó bastante.

Y como no...los Erasmus estamos obligados a dar un paso más en cada cosa que hacemos... añadir el matiz "extremo" en cada cosa que hacemos...por lo que no se nos ocurrió otra idea que pillar unos trineos de plástico que había allí tirados y probar en propia carne las pistas...DE SALTO. Y es que había unas cuantas "rampas menores" de entrenamiento, que me rio yo de lo de menores, que tenían las marquitas de salto 5, 6, 7, 10, 15 metros...

Ibamos tirándonos de dos en dos, y la primera vez yo me tiré solo por la más pequeña que habia, para ir haciendo toma de contacto...no olvidemos que seguimos hablando de rampas de salto de esqui...

Y ya, ole mis pelotas, subi con otro chaval a tirarme por la más grande que había antes de las de competición. He de decir que una vez arriba, listos para enfilar la pendiente de aceleración parecía aquello una COMPLETA LOCURA, de estas cosas que si te piensas no haces jamas. Decir también que normalmente cuando te tiras en trineo por una pendiente decente te pones a gritar en plan montaña rusa...en este caso el silencio reinaba, había que concentrarse en llegar entero abajo....Asi pasó...que nos tiramos (yo delante pues supuestamente el peso y la estabilidad han de ir atrás y con el que iba era mas grande que yo) y al llegar al punto de salto el conjunto se separó...yo por un lado...mi compañero de locura por otro y el trineo por otro...resultado...un raspon en la nariz al tocar la cara contra el suelo

A veces pienso que soy de goma

Una vez empachados de trineo nos fuimos a comer a Rovaniemi, a la Universidad de Lapland, que habia que aprovechar el precio para estudiantes. En la Lappi Yliopisto no hay hombres, solo mujeres, mi corazon seguia sufriendo.

Y una vez empachados de comida fuimos a hacer una visita a Santa Claus, pues allí reside el gordito rojo, si, rojo, para quien le quede la duda.

Bastante entrañable el hombre, sabia español y nos hicimos la foto de rigor (a 5 euros por cabeza por supuesto). Estuvimos dando una vueltecilla por alli, tirandonos por los toboganes de hielo, escuchando villancicos, haciendonos fotos con los muñecos de nieve gigantes y con las tipicas flechitas de "New York 12000 kms, Madrid 3500 kms..." Decir que desde alli se pueden enviar postales para que lleguen en Navidad, buena idea la verdad.

Que bonito, que lapón

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