jueves, 06 de abril de 2006
En Laponia hace frío pero yo me río (part III)
Cinco horas después de salir del pueblo de Santa Claus con varias paradas incluidas y perdida y recuperacion de móvil llegamos a Nellim, en cuyo hotel nos ibamos a hospedasr las siguientes cuatro noches.
Ya estaba anocheciendo, asi que nos instalamos tranquilamente y fuimos a la sauna pues poco más se podía hacer ya antes de cenar.
Hanski e Irma, que así se llamaban la entrañable pareja que llevaba el hotel hicieron de nuestra estancia allí una maravilla todo hay que decirlo. Eramos los únicos en hotel, que tenía alrededor de 10-15 habitaciones y por tanto estaban a plena dedicación con nosotros, lo cual nos vino de perlas.
Volviendo al tema de convertir en extremas las actividades, y dado que allí no había lago inmediato donde tirarse al salir de la sauna sustituimos el agua helada por...chan chan...nieve!. Si señor, saliamos de la sauna y nos tirabamos como nuestros padres nos concibieron a rebozarnos cual croquetas a la nieve, no apto para cardiacos pero que vivo te hace sentir!.
Y fue cuando llegó el momento estelar del dia, durante todo el dia habia hecho un tiempo estupendo, lo cual vaticinaba una noche de auroras boreales, y asi fue...a eso de las diez y media de la noche y tras la cena, vinieron a avisarnos y pies en polvorosa salimos a contemplar esa maravilla de la naturaleza (excepto a uno que se le ocurrió la brillante idea de quedarse pelando una manzana y con ello perderselas).
Las auroras boreales o northern lights son complejas de describir pero lo intentaré... todos hemos visto fotos de éstas, pues bien, imaginaos una enorme linea verde gobernando el horizonte, practicamente estática, y luego más en vertical (mirando hacia arriba) iban apareciendo pequeñas tiras, verdes tb (las hay de más colores, pero ese dia tocaban las verdes, las rojas son las más dificiles de ver), que iban alargandose y acortandose al azar asi como avanzando de un lado para otro...A destacar que parecía que estaban mucho más cerca de lo que me las imaginaba, algo lógico si pensamos que se producen en la atmosfera y el resto que se ve son las estrellas que estan a años luz de nosotros...
Realmente impresionante.
A la mañana siguiente desayuno a eso de las 9, bastante bueno por cierto, ya no recordaba la ultima vez que desayuné cereales... y por 20 eurillos el bueno de Hanski nos planificó un día repleto de actividades rustico-pecuario-laponas de lo más interesante...
Primero excursión a pie con raquetas de nieve (que si os digo la verdad de poco valen para no hundirte en medio metro de nieve), hasta llegar a un lago en el que hicimos fogata, con clases de cortar leña con hacha y de avivar fuego sin piñas (en Laponia no hay). Acto seguido cursillo de apertura de agujeros en el lago helado para pescar y consejos para esto mismo... decir que la hora no era propicia, pues cuando mejor se pesca es a primera hora de la mañana o al atardecer...y claro... no pescamos ni una sardina tonta.
Volvimos al hotel para, en una tienda al estilo indio que habia fuera, hacer una barbacoa en plan salchichas y sandwiches de ruisleipa (pan negro) con queso...muy rico todo. Compaginabamos las salchichas con tiro de lazada para atrapar renos (cornamenta clavada en un tronco de arbol...artificial pero para aprender esta bien).
Despues de comer relax...primero se fueron unos a hacer esquí de fondo, pues solo habia disponibles 3 pares de esquis y eramos cinco, asi que dos nos fuimos de exploracion con raquetas y al volver dimos el relevo.
Para los que me conozcan sabrán que la estabilidad no es lo mio, que para mi la gravedad vale 12 o 13 en lugar de 9,8 y que en reparto de tobillos me quedé con los que quedaban en la tienda...asi que como era de esperar...de lo que hicimos en esquis facilmente hice un 20% de pie... con la correspondiente sorna de los asistentes.
Nunca seré campeón del mundo de esquí Y QUE?
Ya estaba anocheciendo, asi que nos instalamos tranquilamente y fuimos a la sauna pues poco más se podía hacer ya antes de cenar.
Hanski e Irma, que así se llamaban la entrañable pareja que llevaba el hotel hicieron de nuestra estancia allí una maravilla todo hay que decirlo. Eramos los únicos en hotel, que tenía alrededor de 10-15 habitaciones y por tanto estaban a plena dedicación con nosotros, lo cual nos vino de perlas.
Volviendo al tema de convertir en extremas las actividades, y dado que allí no había lago inmediato donde tirarse al salir de la sauna sustituimos el agua helada por...chan chan...nieve!. Si señor, saliamos de la sauna y nos tirabamos como nuestros padres nos concibieron a rebozarnos cual croquetas a la nieve, no apto para cardiacos pero que vivo te hace sentir!.
Y fue cuando llegó el momento estelar del dia, durante todo el dia habia hecho un tiempo estupendo, lo cual vaticinaba una noche de auroras boreales, y asi fue...a eso de las diez y media de la noche y tras la cena, vinieron a avisarnos y pies en polvorosa salimos a contemplar esa maravilla de la naturaleza (excepto a uno que se le ocurrió la brillante idea de quedarse pelando una manzana y con ello perderselas).
Las auroras boreales o northern lights son complejas de describir pero lo intentaré... todos hemos visto fotos de éstas, pues bien, imaginaos una enorme linea verde gobernando el horizonte, practicamente estática, y luego más en vertical (mirando hacia arriba) iban apareciendo pequeñas tiras, verdes tb (las hay de más colores, pero ese dia tocaban las verdes, las rojas son las más dificiles de ver), que iban alargandose y acortandose al azar asi como avanzando de un lado para otro...A destacar que parecía que estaban mucho más cerca de lo que me las imaginaba, algo lógico si pensamos que se producen en la atmosfera y el resto que se ve son las estrellas que estan a años luz de nosotros...
Realmente impresionante.

A la mañana siguiente desayuno a eso de las 9, bastante bueno por cierto, ya no recordaba la ultima vez que desayuné cereales... y por 20 eurillos el bueno de Hanski nos planificó un día repleto de actividades rustico-pecuario-laponas de lo más interesante...
Primero excursión a pie con raquetas de nieve (que si os digo la verdad de poco valen para no hundirte en medio metro de nieve), hasta llegar a un lago en el que hicimos fogata, con clases de cortar leña con hacha y de avivar fuego sin piñas (en Laponia no hay). Acto seguido cursillo de apertura de agujeros en el lago helado para pescar y consejos para esto mismo... decir que la hora no era propicia, pues cuando mejor se pesca es a primera hora de la mañana o al atardecer...y claro... no pescamos ni una sardina tonta.
Volvimos al hotel para, en una tienda al estilo indio que habia fuera, hacer una barbacoa en plan salchichas y sandwiches de ruisleipa (pan negro) con queso...muy rico todo. Compaginabamos las salchichas con tiro de lazada para atrapar renos (cornamenta clavada en un tronco de arbol...artificial pero para aprender esta bien).
Despues de comer relax...primero se fueron unos a hacer esquí de fondo, pues solo habia disponibles 3 pares de esquis y eramos cinco, asi que dos nos fuimos de exploracion con raquetas y al volver dimos el relevo.
Para los que me conozcan sabrán que la estabilidad no es lo mio, que para mi la gravedad vale 12 o 13 en lugar de 9,8 y que en reparto de tobillos me quedé con los que quedaban en la tienda...asi que como era de esperar...de lo que hicimos en esquis facilmente hice un 20% de pie... con la correspondiente sorna de los asistentes.
Nunca seré campeón del mundo de esquí Y QUE?


